23 de abril de 2013

El hombre ilustrado, Ray Bradbury


Título: El hombre ilustrado.
Autor: Ray Bradbury.

Hoy voy a contaros cómo descubrí a Ray Bradbury, uno de mis autores favoritos. Por supuesto ya había oído hablar de algunos de sus libros, pero nunca me había comprado ninguno hasta que El hombre ilustrado me llamó la atención de una forma que poco tiene que ver con la letra escrita. 


Una noche estaba viendo la serie de televisión Mentes Criminales (Criminal minds), el capítulo trataba de un hombre que estaba completamente tatuado y en un punto del guión, uno de los miembros de la unidad de análisis de conducta menciona su parecido con la historia de El hombre ilustrado de Ray Bradbury. En pocas palabras habla del libro y de esta forma tan poco común despertó mi interés, tardé menos de una semana en hacerme con un ejemplar.


En cuanto lo tuve lo devoré, me encantó la forma de escribir de Ray Bradbury y la originalidad de sus historias. Despertó en mi una pasión que me hizo buscar y leer cada uno de sus libros con más interés que el anterior. Nunca se sabe dónde o cuándo encontraremos un libro que nos llame la atención. ¿Quién me iba a decir a mi que sacaría a uno de mis autores favoritos de una serie de televisión sobre asesinos en serie?


 Si os gusta la ciencia ficción y estáis buscando un libro corto, fácil de leer y que es una apuesta segura de calidad literaria no hace falta darle más vuelta, es vuestro libro. El hombre ilustrado se compone de cuentos cortos de todo tipo con un nexo en común, todos nacen de los tatuajes de un vagabundo. Tatuajes que le hizo una persona de otro tiempo, alguien del futuro.


 Varios de estos cuentos nos hablan de la tecnología como problema de la humanidad. Un autor muy dado a este tipo de historias como ya vimos cuando hablamos de Fahrenheit 451. Ray Bradbury siempre aporta a sus historias cierto aire futurista con pesimismo y poca confianza en la humanidad. 



 Igual que en La ladrona de libros hablábamos de un narrador muy original, El hombre ilustrado es también un auténtico derroche de imaginación. Un cuerpo tatuado donde la tinta y la piel se juntan para formar historias. Imágenes que se ponen en movimiento para relatar cada una un pedacito del libro. 


 Muchas de las historias hablan de astronautas, del espacio, de otros planetas. Otras de cómo los niños pueden significar más de lo que parece. Casi todas con un toque catastrófico. Os voy a hablar de dos de estos cuentos que me llegaron especialmente.


La Pradera. Un juego de simulación en un cuarto de juegos para los niños, un lugar donde los padres pueden dejar a sus hijos sin preocupaciones, dejando que sea una máquina quien se encargue de estar con ellos y hacerles compañía. Pero, ¿hasta qué punto puede sustituir la tecnología a unos padres en la educación de sus hijos? La peligrosa sabana africana se extiende ante ellos en su cuarto de juegos... ¿Qué pasaría si la simulación fuese tan real que los animales de la sabana decidieran acercarse a esos niños que les observan? ¿Qué pasaría si metiéramos a nuestros hijos en un lugar con leones?


El hombre del cohete nos cuenta una historia triste que animó a Elton John y a Pearls before Swine a componer sus canciones tituladas igual, Rocket Man. En este caso El hombre ilustrado nos habla de un astronauta que pasa lejos de su casa demasiado tiempo, dejando solos a su mujer y su hijo, que sueña con ser como su padre. Pero no es una familia feliz porque le echan de menos y el padre promete a la familia que hará una última visión y jamás volverá a irse de casa. Pero algo sale mal y choca contra el Sol. Lo más enternecedor de esta historia es cómo madre e hijo deciden no volver a salir de casa durante el día, en recuerdo del astronauta que ya nunca volverá a casa. 


Para terminar os dejo las dos canciones inspiradas en este relato de El hombre ilustrado de Ray Bradbury. Espero que os animéis a leer el libro porque a mi no me decepcionó ni una palabra. 



Utopía Crítica.

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